Historia

Historia del Hotel Belmar.


La fascinante historia del Hotel Belmar se remonta a los años 20’s y aunque no abarca el período de grandeza del resto de las construcciones ubicadas en el centro histórico, tiene el mérito indiscutible de ser el hotel más antiguo de la ciudad aún en operación a principios del Siglo XXI. Esto aunado a que su historia es tan interesante, nos convenció de no dejarlo pasar desapercibido.
El Hotel Belmar fue construido en una época en la que nadie se imagina que la ciudad de Mazatlán llegaría a ser un centro turístico de primer orden, por el rico inversionista minero Louis Bradbury, americano nativo del Estado de California quien fue el principal accionista de la “Compañía Minera del Tajo” que en esos años explotaba la más rica mina de oro y plata, en las cercanías del poblado de Rosario, Sinaloa.
Una vez terminado el hotel se pudo notar la influencia y toque muy personal del Sr. Bradbury y se puede afirmar que no obstante las diferentes modificaciones que ha sufrido al paso de los años, estas no han podido borrar por completo la personalidad que le imprimió su dueño original.
El hotel Belmar fue parte muy importante de la historia de Mazatlán, especialmente durante el periodo comprendido de 1920 a 1960 y se distinguió por ser en muchos años el único centro de hospedaje que ofrecía vista al mar a sus huéspedes. El hotel se vanagloriaba de tener unos jardines en la parte posterior, en los cuales se podían admirar infinidad de plantas, arbustos y pájaros exóticos traídos expresamente de todos los rincones del mundo.
La comida ofrecida en varios de sus restaurantes era famosa y muy apreciada en todo el Noroeste de México y en sus salones “El Patio Andaluz” y “Las Palmas” se escenificaban fiestas de boda muy exclusivas y las más fastuosas y elegantes celebraciones que se recuerdan. Inolvidables fueron sus alegres bailes de Carnaval y las presentaciones de las mejores orquestas y variedades. En estos salones quien no recuerda haber visto desfilar los famosisimos “Churumbeles de España” y su solista el “Gitano Señorón” cantarnos la canción del beso, el “Crooner Continental” Andy Rusell, Emilio Tuero, el que popularizó la canción del “Quinto Patio”, y la orquesta del “Millonario” Pablo Beltran Ruiz solo por mencionar a algunos.
Uno de los sucesos más famosos ocurrido en este hotel fue el artero crimen ocurrido durante las fiestas de Carnaval de 1944 del Gobernador del Estado el Coronel Rodolfo T. Loaiza a manos de un asesino a sueldo oriundo del poblado de Aguacaliente de Gárate, llamado Rodolfo Valdés mejor conocido como “El Gitano”; mientras el prominente político atendía el baile de Coronación de la recordada Reina del Carnaval Lucila Medrano. Este magnicidio fue el más escandaloso suceso en que se vió envuelto el puerto por muchos años.

Nunca se supo quien fue el asesino intelectual, aunque muchos rumores circularon y apuntaban que este crimen había sido obra de militares encumbrados, esta hipótesis nunca se pudo comprobar plenamente al no existir pruebas fehacientes que así lo indicaran, pero aquí cabría hacer notar que ese aciago día contrario a lo que se acostumbra normalmente, los Jefes Militares destacamentados en la Plaza, recibieron instrucciones precisas de no hacer acto de presencia en ninguno de los actos en los que estuviera el Gobernador, por lo que todos ellos festejaban esa trágica noche en el popular Circulo Benito Juárez. Esto de acuerdo a lo relatado por el padre de quien esto escribe, quien en ese tiempo era el Director del Hospital Militar.
Hasta muy recientemente en el hotel deambulaban por los cuartos dos o tres largas e inofensivas Boas que no molestaban a los huéspedes y que se tenían con el propósito de exterminar a los ratones que pudieran existir y era frecuente verlas enredadas en las vigas de los techos de los cuartos en reparación o poco frecuentados, este inusitado hecho constituía una extraña y muy peculiar atracción turística del hotel.

En el hotel aún se puede admirar lo que quedó del magnifico lobby y los pocos azulejos pintados a mano que todavía existen en sus paredes. Este lugar de hospedaje era el predilecto de los artistas de Hollywood en los tiempos que venían a disfrutar de viajes de pesca y sus aposentos albergaron a luminarias de la talla de John Wayne, Robert Mitchum, Tyrone Power, Bing Crosby, Robert Taylor y Rita Hayward.
El Hotel Belmar tiene un anexo que es interesante conocer, allí vivía el dueño y tenía las oficinas y bodegas de la Cia. Minera del Tajo, ahí son dignos de admirar el escudo de armas de la familia en la parte superior del portal de la entrada y sus imponentes portones de acceso. En la segunda planta se pueden ver los únicos balcones de la ciudad cubiertos de azulejo esmaltado de color amarillo. Al traspasar la entrada al fondo en el lugar que actualmente es un espacioso garaje, existía una enorme bodega en la que se almacenaban enormes cantidades de barras de oro y plata en espera de ser embarcadas a San Francisco California para su comercialización.
Este lugar también fue hogar del famoso Ex Presidente de México Lázaro Cárdenas, en tiempos de la segunda guerra, época en la que vivió en la ciudad cuando se desempeñaba como Jefe de operaciones militares de la Costa del Pacifico Mexicano.

 

 

 

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